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viernes, 27 de mayo de 2011

Las orientaciones y el Feng Shui (2ª Parte)

Una vez que ya sabemos cuáles son las direcciones más favorables y menos favorables para nosotros en nuestra casa, edificio, o habitaciones, etc... seguiremos la plantilla del cuadrado mágico que sigue de la siguiente manera:

Cuadrado mágico


Realizaremos un dibujo de la planta de nuestra casa o nuestra habitación o lo que queramos mirar. El centro de la casa o de la habitación, corresponderá al centro del cuadrado, y dividiremos el lugar en una cuadrícula como la de la plantilla. Una vez hecho esto, con la ayuda de una brújula y situándonos en el centro de la casa o habitación comprobaremos qué lugares nos son propicios y cuáles no.

Consejos
-Orientar nuestra puerta principal a nuestras orientaciones favorables.
-Evitar realizar ningún tipo de trabajo o responsabilidad hacia nuestras orientaciones desfavorables. Procura no tener la mesa de tu despacho o de estudio hacia ellas, sino hacia las favorables.
-Evita dormir con tu cabeza hacia una de tus orientaciones desfavorables.
-Procura hacer todas las actividades diarias hacia tus orientaciones favorables.

Las flechas envenenadas
Aunque tu casa pueda estar situada de la manera más armoniosa posible para ti, nunca se está a salvo de la energía de una flecha envenenada. Las flechas envenenadas son energías con forma de punta o aguja que pueden recaer en tu casa provenientes tanto del exterior como del interior de ella. Esa energía es tan negativa que puede estar exponiendo tu vida a numerosas desgracias hasta que no la apartes de ti. Especialmente si esa flecha recae sobre tu puerta principal que es la base de tu casa. Pero ahora vamos a ver de dónde pueden venir esas flechas envenenadas...

DEL EXTERIOR
A niveles generales tendrás una flecha envenenada cuando delante de tu casa, ya sea en dirección a tu puerta principal o hacia una gran ventana haya cualquier estructura de tipo punta, como una torre:
-Los campanarios de una iglesia.
-El tejado en punta de tu vecino de enfrente.
-Vivir cerca de tendidos o cables de electricidad.
-Que haya cerca de ti árboles muy picudos.
-Vivir cerca de pasos a nivel de carretera.
-Vivir al final de un tramo recto de carretera.
-Estar expuesto al borde de cualquier edificio.
-Tener la casa situada como en alguno de los ejemplos siguientes:

Ejemplos de Flecha envenenada


Posibles soluciones

Feng Shui


-La mejor solución para casos así es utilizar un espejo Pa Kua que desviará toda la energía que esté recibiendo tu casa. Si puedes disponer de él, sitúalo justo en el punto donde se está recibiendo la energía. El espejo Pa Kua es un espejo que dispone de los ocho triagramas del I-ching, que pueden estar dibujados o escrito cada uno de sus nombres.
-Sitúa una línea de plantas lo suficientemente frondosas para que puedan disipar la energía negativa.
-Si puedes construye un muro que interrumpa la dirección de la flecha.
-Pon unas cortinas gruesas en aquellas ventanas que estén recibiendo la flecha.
-También puedes utilizar un biombo.

DEL INTERIOR
Uno no está a salvo tampoco de las flechas envenenadas dentro de casa. Las flechas más comunes en este sentido suelen ser aquellas vigas que interrumpen la armonía de la habitación. Puede que estén en el techo, en cuyo caso lo mejor es colgar de la misma algún carillón o móvil. Pero también pueden estar en cualquier habitación sobresaliendo de las paredes impidiendo que éstas formen un cuadrado regular.

Posibles soluciones
En este sentido se pueden utilizar diferentes métodos para evitar que la viga nos cree energía negativa:
-Poner una lámpara o candelabro donde sobresale la viga. Es decir, crear efectos lumínicos.
-Poner una planta con bastantes hojas donde sobresale la viga.
-Tapar la viga con espejos de manera que de, al quedar cubierta, la sensación de que la habitación es de planta regular.
-Situar cristales de cuarzo donde sobresale la viga.
-Tapar la viga con un bonito biombo.
(A modo de ejemplo suele se muy típico que aquellos restaurantes chinos que están situados en un lugar típico de una flecha venenosa tengan en sus entradas una especie de cobertores en forma de V dirigiendo la punta hacia el lugar donde proviene la flecha, para evitar que les dé de lleno. Fijaos y veréis.)

miércoles, 11 de mayo de 2011

Las orientaciones y el Feng Shui (1ª Parte)

En Feng Shui existen varias escuelas que utilizan determinadas fórmulas para conseguir que nuestra casa se favorezca de un Chi armonioso. Hoy vamos a hablar de la escuela de la Brújula.
Esta escuela utiliza una serie de fórmulas muy concretas para aplicar a través de una brújula y descubrir cuáles son nuestras orientaciones o direcciones de nuestro edificio, habitaciones, muebles... etcétera, propicias y cuáles no lo son. Para ello existen unas fórmulas que nos hablan de qué direcciones son las adecuadas a nivel personal, y otras que nos hablan, a través de unas tablas muy complejas, de qué direcciones son las favorecidas a lo largo del año.
Aquí vamos a aprender a calcular cuales son tus direcciones favorables y desfavorables a nivel global y qué deberíamos hacer en función de ellas. En este sentido hay que empezar por tener en cuenta que el Feng Shui utiliza básicamente las ocho direcciones posibles (N, NO, NE, S, SO, SE, E, O) correspondientes a los ocho triagramas del I-Ching. Para situar estas direcciones y clarificarlas con respecto a tu casa, se ha creado el llamado cuadrado mágico o cuadrícula Lo Shu,
que te servirá de plantilla.
Bien, lo primero que debemos hacer entonces es descubrir cuáles son nuestras direcciones personales. Para ello haremos unos cálculos que darán a lugar un número llamado Kua. En función de este número veremos si pertenecemos al grupo occidental o al grupo oriental, y en función del grupo veremos por fin nuestras direcciones.

El cálculo del número Kua
Este cálculo es distinto para hombres que para mujeres, así que según te corresponda sigue la siguiente fórmula:
-Para el hombre: escribe las dos últimas cifras de tu año de nacimiento, después súmalas hasta reducir el resultado a un solo dígito. Es decir, si al sumar te da un número superior a diez como por ejemplo el 21, tendrás que sumar el 2+1=3. Después resta el número que te ha dado al 10. El número resultante es tu número Kua. (Supongamos un hombre que ha nacido en 1947. Escribirá en el papel la cifra 47, después la sumará 4+7=11, tendrá que volver a sumar para reducir la cifra a un sólo número 1+1=2. Después ejecutará la resta 10-2=8. El número ocho es su número Kua.) Existe una excepción en este caso. Si tu número Kua es el 5, deberás usar el 2.
-Para la mujer: escribe las dos últimas cifras de tu año de nacimiento, después súmalas hasta reducir el resultado a un solo dígito. Es decir, si al sumar te da un número superior a diez como por ejemplo el 21, tendrás que sumar el 2+1=3. Después suma al número que te ha dado un 5. El número resultante es tu número Kua. (Supongamos una mujer que ha nacido en 1970. Escribirá en el papel la cifra 70, después la sumará 7+0=7. Como ya tiene un sólo dígito pasaremos a la siguiente operación, sumarle un 5. 7+5=12. Como le ha quedado un número de dos dígitos tendremos que reducirlo a uno, 1+2=3. Así pues el 3 es su número Kua.) Existe una excepción en este caso. Si tu número Kua es el 5, deberás usar el 8.
Ahora que ya tenemos nuestro número Kua comprobaremos a qué grupo pertenecemos y cuáles son nuestras direcciones favorables y desfavorables:

Grupos
-Grupo occidental: pertenecen a este grupo los individuos cuyos números Kua sean 2, 6, 7 u 8.
•Las direcciones favorables son: O, SO, NO, NE. Las direcciones desfavorables son: E, SE, N, S.
-Grupo oriental: pertenecen a este grupo los individuos cuyos números Kua sean 1, 4 ó 9.
•Las direcciones favorables son: E, SE, N, S. Las direcciones desfavorables son: O, SO, NO, NE.

Hay que decir que dentro de las direcciones favorables, hay una que nos es más propicia. Ella es la correspondiente al orden de nuestro número Kua. Ejemplo: si nuestro número Kua es el 3, pertenecemos al grupo oriental donde la dirección más propicia nos es el SE. Si nuestro número Kua es el 8, pertenecemos al grupo occidental, donde la dirección más propicia para nosotros será el NE.

martes, 10 de mayo de 2011

Los escritorios en el Feng Shui

El escritorio de una persona es el reflejo de su forma de trabajar y de su organización (o de su desorganización). Es muy importante que cada uno tenga en él todos los elementos que necesita, pero que se cuide también que no haya exceso de cosas, objetos y papeles. En ningún escritorio debe faltar un objeto de metal dorado y otro plateado, para equilibrar las fuerzas de la prosperidad y la abundancia.
IMPORTANTE: Si el escritorio es de madera, coloque una planta sobre él o si no tiene espacio, al lado, de manera que la madera entre en contacto con la tierra y el agua que la alimentan.

sábado, 7 de mayo de 2011

Las oficinas, locales o comercios en el Feng Shui

Lo dicho de los ambientes en "V" en otras entradas vale con creces para los ámbitos de trabajo. Si se trata de un negocio con esta disposición se suele utilizar el sector que queda escondido para acumular o almacenar mercadería. ¡Error! La mercadería de un comercio es uno de los elementos primordiales para asegurar el éxito en las ventas, y no es en absoluto recomendable que se guarde en el lugar donde el Chi es tan poco favorable.
Si a usted no le queda más remedio que hacer esto porque es el único lugar que tiene para este fin, siga entonces atentamente las reglas que le propone el Feng Shui:
-Coloque una planta del dinero en ese rincón.
-Cuelgue del techo adornos dorados que sean móviles y que puedan oscilar sobre el espacio donde están los productos.
-Coloque un espejo e intensifique la iluminación de ese sector de su negocio o local.
Cuando se trata de una oficina y su escritorio está ubicado en ese sector de la habitación en "i", haya o no ventana, simplemente córralo hacia el otro sector (el que se comunica con la puerta). Un escritorio en este lugar no tiene cabida, según las reglas del Feng Shui.
LO QUE NO DEBE FALTAR EN LAS OFICINAS: Abundancia de agua (floreros, etc.), objetos de color verde y de color azul, campanillas sonoras en la puerta de entrada, plantas, recipientes de madera (ceniceros, esculturas, etc.), gemas de cuarzo.